Jarit y el Museo de la cultura nómada

Si os interesa la cultura amazigh, el Museo de la cultura nómada en Hassilabiad es una de las actividades estrella. Un museo fundado por Jarit (Asociación Civil valenciana) y gestionado por la Asociación de Mujeres de Hassilabiad. Aquí, os descubrimos un poco más sobre ellos.

JARIT

 Jarit es una asociación civil con sede en Valencia (en el barrio de Ruzafa) creada para la convivencia intercultural en las ciudades. En su último plan estratégico se definen como “una asociación civil con que busca promover una ciudadanía global crítica a través de la participación social con el fin de transformar realidades multiculturales en interculturales”. La mezcla de culturas como riqueza de unas ciudades, de unas ciudadanías, que a menudo no saben absorber ni aprovechar esta oportunidad, que se empobrecen en valores.

 Uno de sus destinos habituales en materia de Cooperación y Desarrollo es el desierto de Erg Chebbi, participando activamente en el desarrollo de la comunidad y trabajando especialmente con las mujeres de Hassilabiad. Las relaciones entre Jarit y el pueblo de Hassi Labiad empezaron de manera sencilla, humana y cercana y siguen así al día de hoy. La primera iniciativa fue portada por el presidente de honor de Jarit Agustin QUINZÁ LLEÓ que quiso dar a conocer la cultura Amazigh a la población Valenciana con el fin de romper estereotipos. A día de hoy JARIT es un nombre conocido en el Sur de Marruecos. Suya fue la iniciativa de crear el viajes de turismo sostenible y compartir la vida autentica de los nómadas del pueblo de Hassi labiad. Para conservar los saberes ancestrales de la cultura Amazigh, el  Museo de la Cultura Nómada fue creado y es ahora totalmente  gestionado por  la Asociación de Mujeres de Hassilabiad. Financiado por la Generalitat Valenciana en el marco de Ayudas a la Cooperación al Desarrollo. Suyo es el proyecto por la ordenación de la conducción 4×4 a través de las Dunas. Y suyos son muchos otros proyectos que podéis descubrir si os apuntáis a alguno de los múltiples viajes sostenibles que organizan por Marruecos. 

 

El Museo de la cultura nómada

“El mundo es pequeño… El desierto grande”. El desierto es grande porque en él cabe una cultura milenaria llena de riqueza.  

 El Museo de la cultura nómada, gestionado 100% por mujeres, busca sencillamente dar a conocer la forma de vida nómada. Una población que hoy en día se ha establecido de forma sedentaria, pero de la que todavía se encuentran reductos, nómadas que viven en la Hammada o las montañas. Estos reductos son historia viva, el origen de un pueblo sobrevenido por el interés turístico ahora que el mundo es más pequeño.

 En el museo, la maravillosa Rkia nos guiará en la visita, desvelándonos todos los secretos de la vida amazigh. Aprenderemos sobre su simbología, sus utensilios de cocina, las famosas haimas, ropajes, música… Una breve mirada a sus tradiciones que podemos culminar colaborando en la tienda del museo, donde todos los productos a la venta están hechos por las mujeres de la asociación y sirven a su financiación.

 

 Jarit & Dar Mari

 “Proyecto Dar Mari nace del amor de una familia por el lugar y sus gentes. Allá en el año 2.000, Merzouga, situada en la antesala del Sáhara, nos acogió entre la inmensidad de sus paisajes y la cercanía de sus habitantes. Desde ese momento, sólo tuvimos un sueño en mente, formar parte de ella y darla a conocer.” Así explicamos en la página web cómo empezó todo. Conocimos a Jarit en una visita al museo nómada y después nos hemos estado viendo en Valencia. Emily y Yolande son encantadores, gente que el mundo necesita. A día de hoy estamos en contacto, hablamos de proyectos. Y grano a grano, esperamos poder ayudarles a hacer una Gran Duna.

 La actividad estrella de Dar Mari es UNA NOCHE NÓMADA. Por la mañana, vamos a visitar a nuestros amigos del Museo y descubrimos todo lo posible sobre la vida nómada. Y por la noche, aventura práctica. Excursión a la hammada, donde cenamos y dormimos con una familia nómada, rodeados de cultura viva. Y no nos olvidamos de mirar al cielo, la hammada es sin duda  una de las zonas con menor contaminación lumínica del mundo, el espectáculo está garantizado.